miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿El fin justifica los medios?

Desde hace meses hemos observado a través de televisión, y sobre todo redes sociales el caso de 4 niños con enfermedades catastróficas, que requerían tratamiento en el exterior, porque en el país no podían dárselo. Estos casos, tenían en común la enorme burocracia y pobre comunicación entre entes encargados de la salud y seguridad social, como son el MSP y el IESS. La historia es descrita mejor en esta carta enviada a Diario Expreso:

En esta carta se pone de manifiesto, los problemas inherentes de nuestro Sistema de salud, por sobre todo, la angustia que padres y familiares de los afectados padecen.

Si no fuera por la intervención de fundaciones, en su lucha y casi súplica diaria al Estado ecuatoriano para que cumpla con las obligaciones que ellos mismos se asignaron y sobre todo por la colaboración de personas particulares 2 de estos casos no se hubieran resuelto favorablemente.

Hasta ahí nada sorprendente en realidad, sin embargo, cuando leo un tuit de un personero de una fundación, en el que básicamente expone tal agradecimiento hacia el Secretario de Comunicación por sus ayudas y gestiones, que plantea nunca ir en su contra.

Yo simpatizo con la labor de las fundaciones ecuatorianas y de sus dirigentes, en un momento, yo fui partícipe de iniciar una, sin embargo, esto no es posible sin una estrecha colaboración gubernamental. Desistí.

En el contexto político actual, es gravísimo, que ante la desesperación de niños que sufren, padres desesperados, y personas que de una u otra forma sufren con ellos, se abandone toda realidad de este contexto, y a cambio de “favores”, se mire hacia otro lado. Y sí, favores, porque se supone que no debería ser así, y que la salud de estos niños ecuatorianos, no debería depender de la buena voluntad de un funcionario, que trabaja con el dinero que todos pagamos.

No importa qué tan urgente sea una necesidad, jamás, el fin justifica los medios, porque sobre las buenas intenciones, está construido el duro camino al infierno. 
Es más fácil suplicar, que exigir cambios reales. Estos últimos, rara vez se exigen con la misma vehemencia. ¿Qué hay de casos no resueltos, como el de Andrés Cevallos @andrescevallos5 y muchos otros que no salen a la luz pública? De eso también debemos estarles agradecidos al Secretario de Comunicación y el gobierno que representa, con un sistema de salud caduco e ineficiente.


¡Qué distinto son los casos suecos y noruegos, donde el Estado de Bienestar, funciona al menos, sin que todo gire alrededor de la dádiva e imagen demagógica del funcionario de turno!