martes, 13 de agosto de 2013

Discapacitados aún somos bandera política de algunos

Si antes eramos "olvidados" quienes sufríamos alguna discapacidad o enfermedad catastrófica, hoy en cambio, a 6 años de revolución ciudadana, somos utilizados pero como bandera política de ciertos políticos gobiernistas. 

En Ecuavisa, hoy pude apreciar un reportaje en el noticiero central, sobre el Municipio de Quito y la firma de un convenio con la Secretaría Técnica de Discapacidades, para la aplicación (recién, ya que la ley existe desde septiembre 2012) del artículo 75 de la Ley de Discapacidades que reza lo siguiente:

"Impuesto predial.- Las personas con discapacidad y/o las personas naturales y jurídicas que tengan legalmente bajo su protección o cuidado a la persona con discapacidad, tendrán la exención del cincuenta por ciento (50%) del pago del impuesto predial. Esta exención se aplicará sobre un (1) solo inmueble con un avalúo máximo de quinientas (500) remuneraciones básicas unificadas del trabajador privado en general"

Dicho convenio, informa la nota, es por una duración de 2 años, como si se tratara de un convenio comercial entre Maraton y Barcelona o la tarjeta Discover y la LDUQ. 

¿Desde cuándo el cumplimiento de una Ley se debe hacer efectiva a través de convenios entre entidades públicas? ¿Por qué tiene una duración de 2 años, para luego ver "si se renueva"; acaso la Ley de Discapacidades tiene una duración limitada? ¿Será acaso que la Revolución Ciudadana y su partido encontró una cura para las discapacidades? La Secretaría Técnica no entrega certificación si la discapacidad no es permanente, por ende recalificación o revisión de convenios NO CABEN. 

Todo un evento público, para utilizar la imagen de personas que sufrimos discapacidades, para con gran desparpajo mostrar que "nos hacen un favor", para que encima mienta el principal personero de la Secretaría de Discapacidad y diga que son el primer Municipio en hacerlo. Falso, el Municipio de Guayaquil ya está aplicando la ley, a mi conocimiento, desde el mes de julio, sin bombos ni platillos, ni ceremonias, usando a la prensa.

Vergüenza de medios de comunicación, que no aclaran esto, y permiten se utilice la imagen de personas en situación vulnerable para lanzar a la palestra de campaña a los mismos politiqueros de siempre.

A mi, en lo personal me indigna la gente le celebre a estos políticos "la ayuda" o el favor. Y me molesta más, que nos sigan usando. Ya son 11 meses desde la expedición de esta ley, y seguimos recibiendo la ayudita y rogando porque esta se aplique de forma integral.

¿Revolución? Nada ha cambiado.