viernes, 10 de febrero de 2012

Un gran pueblo HACE grandes políticos

Es lamentable lo que sucede día a día, semana a semana, mes a mes en este país, Ecuador, o como algunos con todavía un cierto dejo de cariño lo llamamos: Banania.

Somos un pueblo que en su conjunto es pobre, no por su carencia de riquezas materiales, sino por la cada vez mayor ausencia de ética y moralidad.

Las noticias son cada vez más desalentadoras, trataré de hacer un resumen en orden cronológico de lo principal, que está latente en mi mente:

1. Pensamos "crear" un nuevo país, con una nueva constitución que desde su concepción y bautizo estuvo muerta. Sin respaldo moral o ético por los cambios y modificaciones que a última hora se hicieron a varios textos previamente aprobados. Algo tan importante como el nacimiento de un país (la Constitución no es otra cosa que su partida de nacimiento), estuvo plagado de vicios. A nadie le pareció molestar, lo importante era "salir del bache" al que "la partidocracia" nos había llevado, y así se vio aprobada.

2. Reglamentos y disposiciones transitorias se incumplieron y leyes importantes que debían crearse después de aprobada la Carta Magna, no se hicieron, e incluso hoy aún se debaten en el pleno (3 años después). Ahí, a más de estar muerta, la Constitución fue violada. A pocos le molestó.

3. Se aprueban o están por aprobarse leyes que restringen derechos inviolables (Ley de comunicación la más grave), se liberan criminales, se venden votos por "favorcitos" pagados con cargos en municipios o partidas presupuestarias, igual o peor que en la época de la vieja partidocracia. El país se cae a pedazos. Pero a muy pocos parece importarle.

4. Son pocos que se atreven a destacar lo obvio :
a) la imprudencia y la prepotencia de un jefe de estado que quiere aplacar ánimos caldeados en la policía, va y vierte gasolina con su discurso, para que con el resultado de sus propios actos, tengan que ir a rescatarlo a bala a un hospital con enfermos en su interior. Se llega a decir que el hospital ya no es tal, pues dentro se atrincheraron insurgentes con el Presidente. Tamaña barbaridad moral y ética. A pocos les importó y todo quedó en la impunidad. Algunos chivos expiatorios cayeron (Crnel. Carrión) cayeron para aplacar al pueblo. Nada más.
b) Los contratos del hermano del Presidente con entidades del Estado, algo que es a toda vista ilegal, lo es también corrupto (sin ética) e inmoral, juegan con el pueblo en un dimes y diretes de acusaciones mutuas hoy, mientras mañana cambian el tono y se defienden; aún no sabemos exactamente quiénes firmaron esos contratos, qué recibieron a cambio, cuántos los involucrados. A pocos parece importarle.
c) Los hospitales, luego de 5 años y miles de millones invertidos aún tienen ascensores que ni un letrero de "dañado" tienen, bebés mueren en cajas de cartón por falta de cunas incubadoras; citas médicas que tardan meses y con suerte mínimo 2 semanas, y hasta ahora veo se haya iniciado un programa de creación de profesionales médicos real y efectivo, sólo he visto despidos de los mismos. A pocos parece importarle.
d) Denuncias de infiltración de carteles de drogas en la justicia de Esmeraldas, no tienen mayor eco, a pocos les importó.
e) Contrataciones a dedo de empresas por parte de entidades públicas, amparados en decretos de emergencia (un país que ha vivido en constante emergencias por más de 1 década, es hoy presa fácil de la corrupción), se asignan construcción de carreteras, puentes, aeronaves militares, ambulancias, etc., y que muchas resultan hoy deterioradas, estrelladas o inútiles (pues vienen sin estar equipadas). A pocos les importa.

5. Aquellos que se atrevieron a denunciar hechos como los que menciono están algunos fugados del país, sentenciados a pagar cuantiosas indemnizaciones a la "espiritualidad" del Presidente, en juicios plagados de presiones provenientes del demandante (perdón, Presidente), vicios e ilegalidades que rayan en el más alto ridículo (Juez Paredez?, Jueza Portilla?); otros mueren misteriosamente. A muy pocos les importa.

Todo esto es a más de una descripción del acontecer político de Banania, un reflejo fiel de su pueblo. Un pueblo que ve como normal y no protesta ni reacciona CON HECHOS ante las faltas a la ética, a la honestidad, la burla a la Constitución, la inmoralidad permanente, jamás HARÁ grandes políticos porque jamás llegará a ser un gran pueblo... Todo porque a MUY POCOS les importa.

Gracias a Pablo Villegas http://www.convotoysinvoz.wordpress.com/ por inspirarme a escribir esta entrada de blog.