jueves, 22 de septiembre de 2011

El Cliente es lo más importante en el Capitalismo Salvaje

Parece ser que esta frase, sólo existe en el llamado primer mundo, pero no aquí, en nuestra selva autoritaria y salvaje llamada Ecuador.


Hace un mes aproximadamente, realicé la compra de un servicio en línea, (de una empresa norteamericana). Fue un valor pequeño, menos de $15. 2 semanas después de realizar la compra, esta empresa redujo el precio del servicio que adquirí. Obviamente mi reacción fue, "me estafaron", y luego pensé, "salado, si hubiera esperado 2 semanas hubiera obtenido el precio nuevo y más barato". No les escribí, ni les hice saber mi disgusto. Lo consideré, como 'perfecto' ecuatoriano que soy, un abuso más del Capitalismo Salvaje.


El día de hoy, recibí un e-mail de esta compañía, notificando que como yo había adquirido un servicio dentro de 2 semanas de ellos haber bajado el precio, me acreditaban a mi cuenta la diferencia del valor que pagué, con el valor actual. Una muestra de su apreciación a sus leales clientes.


Nunca en mis 15 años de persona adulta, una empresa ecuatoriana : 1) ha bajado el costo de un servicio mientras lo he utilizado, 2) me ha devuelto un valor por fallas en servicio o ineficiencias, ni siquiera tras haberles batallado por teléfono o en persona, peor por iniciativa de ellos. Estoy casi seguro moriré y no veré tal cosa como lo descrito en esta entrada de blog.


Si este es el llamado Capitalismo Salvaje norteamericano del que debemos cuidarnos, lo tomo cualquier día, a cambio de la miseria y patética atención pública y privada que este país ofrece.


¿Será que antes de morir veré algo así ocurrir en nuestra "selva"?

jueves, 5 de mayo de 2011

Siguen las aprehensiones

Ayer, 4 de mayo, se supo la noticia de que el bloguero Víctor Vizcaíno (escritor de internet) fue apresado por “ofensas” al fiscal general, según noticia dada en internet y publicada en este Diario. Él es conocido mío, a través de una amiga. Su blog es fuerte, se puede decir hasta radical, y no concuerdo con muchas de sus aseveraciones y tono de su protesta, pero no se justifica la aprehensión por parte del Estado.

Se vive una política de terrorismo de Estado, al igual que en Cuba y Venezuela. El terrorismo de Estado consiste en la utilización, por parte de un gobierno, de métodos ilegítimos orientados a inducir el miedo dentro de una población civil para alcanzar sus objetivos sociales, políticos o militares; o a fomentar ciertos comportamientos. Dichas actuaciones se suelen justificar por la razón de Estado. Una persona de carácter público sacrifica ciertos derechos que el ciudadano común tiene, como el derecho a demandar civilmente –no penalmente– a alguien por injurias, ofensas o mentiras realizadas públicamente y que deban ser demostradas. El personaje público, por tener el poder y la maquinaria estatal, no puede considerarse un ciudadano común. Los invito, amigos, a reflexionar: ¿vale la pena ser indiferente ante lo que sucede en el país? Ayer fue un extraño; hoy, un conocido; mañana puedo ser yo, y luego ustedes. ¿Cuántos presos políticos vamos a necesitar para darnos cuenta del totalitarismo? Esperar resultará tarde. Líderes debemos ser nosotros. El país que queremos no puede ser creado por otros, sino por nosotros mismos.

Nota: Esta carta fue publicada en El Universo el 5 de Mayo del 2011