jueves, 23 de abril de 2009

LIBRE COMPETENCIA ES SOLO UN MITO

En el Ecuador ya se había escuchado con anterioridad, cómo se ponía en tela de duda la competitividad y el libre mercado, favoreciendo monopolios y oligopolios.

Sin embargo, en esta carta quiero expresar un caso concreto. Se sabe, que el servicio de Internet Banda Ancha, Televisión Pagada y recientemente Telefonía Fija, están dados por una compañía que en muchos años se convirtió prácticamente en monopolio y sinónimo de estos servicios, pese a que otras empresas más pequeñas existen, ninguna ha representado una amenaza a su porción de mercado. Recientemente, una nueva empresa entró a competir directamente con muchos mejores precios y planes, ofreciendo paquetes de servicios similares, apoyados directamente por su compañía madre en México.

Hasta aquí, todo parece normal, uno podría pensar que un nuevo gran oligopolio se estaría formando, y el monopolio que estaba establecido anteriormente llegaría a su fin, hasta que llegan a mis oídos noticias de que por ejemplo, en la urbanización La Puntilla, esta nueva empresa no puede vender ninguno de sus servicios. Tienen prohibido realizar el cableado correspondiente y necesario para operar. Reporte extraño que yo no quise creer por ridículo, hasta que el día de ayer me llamaron representantes de esta nueva empresa, ofreciéndome paquetes de Telefonía Fija e Internet de banda ancha. Me mostré interesado, y le pedí me envíe mayor información por e-mail. Como la señorita muy amable que me llamó, no me ofreció directamente el servicio de Televisión Pagada, pregunté por dicho servicio, y su respuesta fue estremecedora para mí: “lo siento, señor, pero no podemos ofrecerle este servicio, nuestra empresa tiene prohibido vender Televisión Pagada en su sector, de lo contrario nos multan”. Mi respuesta obvia fue “¿Quién realizó dicha prohibición?”, “No le sabría decir, señor, pero esas instrucciones tenemos, y la verdad es que nos perjudican bastante como empresa”.

¡Vaya!, será que en nuestra pequeña nación autoritaria y anárquica, el que una empresa compre el derecho a vender una serie de servicios en el campo de las telecomunicaciones, no garantiza que dicha empresa pueda venderlos y competir en iguales términos con los “entes establecidos”. ¿Quién controla la libre competencia? ¿Por qué yo como usuario, no tengo libertad de elegir sino que “amigos” poderosos eligen por mí? Este tipo de situaciones son muy comunes en el campo de la política para ahora también invadir el campo económico y ahí es más preocupante aún.

Sería más honesto por parte del Estado, que eliminen la figura del “Libre Mercado” y establezcan de una vez el Monopolio y la entrega de contratos a dedo, como únicas variables en nuestro modelo económico. Pero, ¿qué sabe el Estado de honestidad, no?